lunes, 15 de septiembre de 2008

Sin encontrarle título

Unos recuerdos azules se pasearon por el techo de la habitación charlando entre ellos. Durante un momento la conversación paró y lo miraron. Fue un solo instante, después siguieron hablando mientras se dirigían a la ventana. Por allí salieron.

Él se quedó pensando en el color de aquellos recuerdos. Era evidente que le pertenecían de algún modo a pesar de la libertad con que se movían fuera de su cabeza y la indiferencia que mostraban hacia él, de otro modo no podrían llamarse recuerdos. Pero por qué eran azules. Tal vez fueran recuerdos del mar, viviendo en Cádiz uno tiene muchos días azules en los ojos de la memoria. Tal vez eso explicaba la indiferencia con que lo miraban y lo indiferente que quedaba su corazón al verlos pasar. Seguramente eran cualquier recuerdo de verano o cualquier día de pesca. No sé. También estaban las cortinas azules del salón de su tía Ana, allí fue la primera vez que... y otros muchos recuerdos que estaban en aquel salón. Además tenía una camiseta azul que odiaba con tda su alma y también tenía una relación desagradable con aquellos recuerdos de camiseta azul que no se había atrevido a tirar.

Realmente, tiene que admitir que no reconoció a los recuerdos. A mejor eran los recuerdos infernales del vecino de arriba. Eso explicaría que estuvieran de pie en el techo y que lo mirasen con absoluta indiferencia. Aunque lo verdaderamente problemático de haber visto unos recuerdos azules andando por el techo no era el hecho de ser azules, que fue lo que le llamó la atención, sino que lo recuerdos son invisibles.

4 comentarios:

maray dijo...

recuerdos solamente son invisibiles durante los dias. Por las noches se hacen visibiles. Incluso en mis noches de insomnia tengo tropezado con muchos de ellos bailando por ahi. Hago como si no existieron, paso adelante y ellos se van, tristes, los pobres!
Sabe, quanto mais idade a gente tem, mais gordas e pesadas são nossas recordações. Até o dia em que elas resolverem subir todas sobre a gente, daí é o fim. Ou o começo, sei lá.

Microalgo dijo...

Lo raro es que anden. Lo normal es que repten o vuelen...

Elemento dijo...

No te creas que son invisibles, mira, acaba de pasar uno, ajjj es gris, que feo.

No es la primera vez que entro aqui, solo que de puntillas.
Saludos.

Juanjo Merapalabra dijo...

Maray tienes razón, cuántos más años más pesan algunos recuerdos, y más borrosas algunas caras también.

Sí don micro, y se retuerzan, y la neurona que los contiene, cuando no son buenos a veces es hasta longeva.

elemento ¿por qué los momentos grises también se recuerdan, cuando quizás deberían pasar sin pena ni gloria. Gracias por el comentario, puedes venir y palabrear cuanto quieras.