viernes, 16 de mayo de 2008

Vivo en Cádiz y el mar está ahí

Vivo en Cádiz y el mar está ahí.
Muchas veces pienso escribirle.
Pero hacerle un poema es volver,
rellenar palabras con tinta:
azul, las olas, la bahía, la luz, el cielo...
Es reconstruir con ladrillos usados
los muros del tiempo.
Es pasear por la memoria todos los poemas del mar
y escribir el mismo poema.

Sin embargo el mar está ahí.
No lo estoy mirando pero lo sé:
lo saben mis baños en la orilla y mis infantiles castillos de arena,
lo saben mis partidos de fútbol en la playa y mis fracasos como pescador,
lo saben mis manos y tus besos con rumor de olas nocturnas,
lo saben mis amigos, mi nariz, la humedad del aire...

Sí, el mar está ahí, unas calles más allá,
y cuando leo poemas sobre el mar,
o alguien los canta,
yo no los reconozco, ni siento
el abrazo del agua, ni el ruido de las olas,
ni reconozco nada del mar del exterior de las palabras,
sólo veo símbolos, sentimientos, metáforas... y literatura.

El mar está ahí, ahí, ahí.
Los poetas han cruzado el tiempo del hombre
regalándole palabras sin comprender
que las palabras
nunca
lo explican todo.

3 comentarios:

Rinoa dijo...

El mar siempre ha estado ahí... Y esperemos que siga estando, jaja. La historia que has descrito es la historia de todos los que admiramos el mar. Aunque yo personalmente además de amarlo y admirarlo, le tengo un poco de miedo...

LUCIA-M dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Haldar dijo...

el mar siempre estara, alli, cerca o lejos...