viernes, 11 de abril de 2008

Quesí

Ya sé que mis cuentos infantiles no son muy ortodoxos, ni apostólicos, y a lo mejor no son ni educativos, pero son los que me divierte crear para contárselos a los pequeños de mi familia. Si queréis opinar a favor o en contra estaré encantado de leeros pero no prometo cambiar.

Había una vez un niño que se llamaba Quesí. Se llamaba así porque su madre le quería poner Quesito, le gustaba mucho el queso. Pero el padre dijo que Quesito no era un nombre bonito para un niño. Así que le pusieron Quesí. Y claro, como se llamaba Quesí, Quesí pensó que solamente tenía que aprender a decir que sí y no aprendió a decir que no.

Por la mañana su madre lo despertaba y en el desayuno le preguntaba:

- ¿Quesí, quieres un vaso de leche y pan con manteca para desayunar?

Y Quesí contestaba:

- Sí.

Se bebía la leche: glup, glup, glup..., y se comía el pan: ñam, ñam, ñam..., y cuando terminaba su madre le decía:

- ¿Quesí, quieres otro vaso de leche y otro pan con manteca?

Y Quesí decía:

- Sí.

Aunque ya no tenía más ganas, pero se tenía que beber la leche: glup, glup, glup..., y comer el pan: ñam, ñam, ñam..., y su madre le decía:

- Venga Quesí que tenemos que vestirnos para ir al cole. ¿Te gustan los pantalones de flores y la camisa verde?

Y Quesí respondía:

- Sí.

Aunque no le gustaba nada esa ropa. En el cole la seño le preguntaba:

- ¿Quesí, quieres hacer un dibujo?

Y Quesí respondía:

- Sí.

Y cuando terminaba de hacer el dibujo la seño le preguntaba:

- ¿Quesí quieres colorearlo?

Y Quesí respondía:

- Sí.

En el patio su amigo le preguntaba:

- ¿Quesí, quieres que te regale el coche de juguete?

Y Quesí le respondía.

- Sí.

Y su amiga le preguntaba:

- ¿Quesí, quieres que te regale esta flor para llevársela a tu mamá?

Y Quesí le respondía:

- Sí.

Su padre lo recogió del cole y le preguntó:

- ¿Quesí, quieres que comamos pizza?

Y Quesí respondió:

- Sí.

Y como su padre era un bromista le preguntó:

- ¿Quesí, de que quieres la pizza, de caca?

Y Quesí respondió:

- Sí.

Y su padre le dijo:

- ¿Queeeeeeeeeeee? ¿Que quieres que hagamos la pizza de caca?

y Quesí respondió:

- Sí.

Su padre se puso a hacer la pizza y olía muy mal.

-¿Seguro que quieres la pizza de caca?

Y Quesí dijo llorando:

- Sí

Entonces su padre le preguntó

-¿Quesí, no será que no sabes decir que no?

Y Quesí dijo:

-Sí

-¿No sabes decir que no?

- Sí

entonces su padre le movió la cabeza de un lado a otro para que aprendiera a decir que no con la cabeza, y le dijo:

-Pega la punta de la lengua al paladar y dilo con la O NOOOOOOOOOO

Y Quesí dijo:

-Nnnnsi, nnnnnso, nnnndo, nnnnno, nnnno, no, no, no.

Entonces su padre le preguntó de nuevo:

-¿Quesí quieres la pizza de caca?

Y Quesí dijo:

- No.

Y comieron otra pizza que a Quesí sí le gustaba.

Por la mañana su madre lo despertó y en el desayuno le preguntó:

¿Quesí, quieres un vaso de leche y pan con manteca para desayunar?

Y Quesí contestó:

- Sí.

Se bebió la leche: glup, glup, glup..., y se comió el pan: ñam, ñam, ñam..., y cuando terminó su madre le dijo:

- ¿Quesí, quieres otro vaso de leche y otro pan con manteca?

Y Quesí contestó:

- No

- Venga Quesí que tenemos que vestirnos para ir al cole. ¿Te gustan los pantalones de flores y la camisa verde?

Y Quesí respondió:

- No-. Porque no le gustaba nada esa ropa.

En el cole la seño le preguntó:

- ¿Quesí, quieres hacer un dibujo?

Y Quesí respondió:

- Sí.

Y cuando terminó de hacer el dibujo la seño le preguntó:

- ¿Quesí quieres colorearlo?

Y Quesí contestó:

-No.- Porque no tenía ganas de colorear.

En el patio su amigo le preguntó:

- ¿Quesí, quieres que te regale el coche de juguete?

Y Quesí le respondió.

-No.- Porque tenía muchos coches que le había regalado su amigo.

Y su amiga le preguntó:

- ¿Quesí, quieres que te regale esta flor para llevársela a tu mamá?

Y Quesí le respondió:

- Sí.- Porque a su mamá le gustaba que le llevase flores.

Su padre lo recogió del cole y le preguntó:

- ¿Quesí, quieres que comamos pizza?

Y Quesí respondió:

- Sí.

Y como su padre era un bromista le preguntó:

- ¿Quesí, de que quieres la pizza, de caca?

Y Quesí respondió:

- NOOOOOOOOOOOOOOOO.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado y como no se comieron la pizza de caca a ti te la han dado.

10 comentarios:

maray dijo...

A pizza de caca me lembrou uma brincadeira de crianças por aqui.
"vaca amarela, cagou na panela, quem falar, como toda a caca dela"
Conhece? É uma forma de manter as crianças quietinhas. Isso era na minha época, que hoje os videogames e que tais não dão mais ensejo a brincadeiras desse tipo :)
Adorei o conto. vou guardá-lo pra quando tenha netos

Enrique Páez dijo...

Pues a mí me ha gustado un montón. Y aunque sea políticamente incorrecto y escatológico, estoy convencido de que a más de un editor le gustaría.
En serio.

Bea dijo...

Pizza de caca, jejeje. Muy bueno el cuento. Felicidades. Si.

carmen moreno dijo...

Me ha gustado todo menos el cantecito final. Pero, es normal en los cuentacuentos (jeje)

Juanjo Merapalabra dijo...

Maray aquí también se cantaba una escatológica pero cuando ganábamos un partido: "hemos ganao, la copa del meao, quien la ha perdío, se la ha bebío". Aunque la verdad es que hace mucho que no la escucho, quizás por la afición a los videojuegos como dices. Gracias.

Vaya maestro gracias, me conformo que te gustara, lo del editor...

Gracias Bea, es lo que hacen los cinco y siete años de mi familia, reirse cuando lo digo.

Carmen, los niños esperan el cierre del cuento (bueno muchos mayores también), y la broma final está pensada para que ellos digan: ¡Nooo, a ti te la dieron! Me alegro que te gustara, gracias.

Paco dijo...

jajajaja, muy bueno

Haldar dijo...

jajajajajajajaja, que bueno. Mira que una pizza de caca, que ocurrente. Y pense que yo tenia una mente rebuscada, jajajajajajajajajajajaja.

Abrazos

Juanjo Merapalabra dijo...

Gracias Paco, no tan bueno como tus fotos que son geniales

Gracias Haldar

Bienvenidos a vuestra casa.

Haldar dijo...

Hola. Lelei tu cuento a una compañera del instituto donde enseño español y le encanto. Me pidio que secopiara para leerselo a sus alumnos. Asi que me tomeelatrvimiento de darselo... Espero no te moleste.

Juanjo Merapalabra dijo...

Al contrario Haldar, me siento honrado y me encanta que te gustara el cuento lo suficiente como para compartirlo. Lo único, como siempre, intentar decir el autor.

Gracias.