lunes, 28 de abril de 2008

La resaca y el día del libro

Todavía les debe durar a los escritores malditos el dolor de cabeza después de la fiesta que se pegaron celebrando el día del libro.

Bueno en realidad, el día del libro bien, lo que pasa que después de unos vinos y pocas tapas, decidieron que ya que estaban por qué no celebrar también el día de la primavera. Todo el mundo sabe que los escritores malditos son gente muy ocupada como para andar quedando todos los días para celebraciones. Después de unos vasos más y varios brindis a favor de las rosas, de los nenúfares poéticos y de la palabra alhelí y pitiminí, los escritores malditos brindaron también por los y las amantes que tantas buenas páginas han dado desde el principio de las páginas y de la escritura.

Y claro, fue acordarse de las y los amantes y decidieron celebrar también el día de la carne cruda, o cocinada con palabras de amor, o hecha a mirada lenta (como dijo un original poeta maldito en los vapores del alcohol creyendo que inventaba algo), ya digo, por lo difícil que resulta que los escritores malditos queden y se reúnan dejando su haraganear en busca de algo que decir. Evidentemente fue aceptado por todos los presentes y se pidieron más vinos y se pusieron caras de amantes avezados en las lides sexuales.

Intentaron ligar con los y las admiradoras de la palabra, pero el aliento a vino, y la palabra enredada en el paladar no son buenos compañeros de estos quehaceres, y excepto algún escritor de gimnasio y alguna ganadora primeriza de concurso de relatos, los demás no tuvieron éxito con las y los admiradores. Pero con el pretexto de ser malditos y gamberros, los más pájaros se piaron unos a otros y celebraron con más vinos que iban a tener sexo.

A partir de aquí intentaron una orgía en la que la mayoría cayó dormido antes de ver siquiera a nadie sin ropa..., a medida que sus cuerpos y su borrachera los fue dejando, los escritores malditos fueron desapareciendo prometiendo quedar más a menudo...

Pues eso, los escritores malditos celebraron el día del libro sin resaca, sin acordarse de ella, sin mencionarla en sus improvisados discursos, y ella, días después se sigue vengando.

Ah, y se recuerda a las escritoras y escritores malditos que después de una fiesta, se intenta recoger un poco, y que ser maldito no tiene nada que ver con ser guarro.

1 comentario:

maray dijo...

Me fez lembrar que, há mais ou menos uns 10 dias, uma modelo brasileira ia casar. Na última hora, brigou com o noivo e desistiu. Mas já havia enviado todos os convites para a festança.
Decidiu então dar uma tremenda festa de aniversário, pois o casamento ia ser no mesmo dia.
E chegou à conclusão que não quer mais casar-se. Vai continuar fazendo festas de aniversário. É muito melhor...:)